El penúltimo capitulo... ya pronto pondré el final, denme unos días y ya sabrán el desenlace de esta historia. Espero disfruten del capitulo.
Saludos
LA REPTILIA

Esa noche aquellos gritos habían sido horribles y espeluznantes, tanto que los vecinos terminaron quejándose del escándalo... ya estaban acostumbrados a escuchar a madre e hija siempre pelear, pero esa noche los gritos más que de peleas, parecían gritos de agonía, cosa que provoco en una vecina mucha angustia, e inmediatamente llamo a la policía.
Cuando la policía llego a la casa donde se decía había tal escándalo... comenzaron con su labor de inmediato. Al intentar abrir la puerta se dieron cuenta que esta no tenia llave, si no todo lo contrario, pues fue muy fácil el poder entrar al lugar. Cosa que era muy extraño, pues en esos lugares nadie dejaba las puertas de su casa sin un candado o ya de perdida con seguro.
Al entrar a la casa, notaron que estaba muy limpia y ordenada, como si no hubiera nadie, pues todo estaba impecable, cosa que les sorprendió pues según los vecinos había mucho ruido y ellos esperaban encontrar una casa completamente destruida, pero no era si... algunos policías fueron a las recamaras para ver si encontraban a alguien, pero al no ver a nadie siguieron investigando en la casa... así estuvieron, recorriendo todo el lugar, asta que llegaron al patio trasero, en donde encontraron algo que no esperaban pues al llegar ha dicho lugar lo primero que vieron fue a una joven tirada en el suelo... amber estaba sentada de piernas cruzadas, con la mirada perdida y con la ropa llena de sangre, su rostro también estaba manchado, además estaba muy mugrosa y olía muy mal. La mirada de amber se veía divagar, pues no había muestra alguna de que estuviera conciente de lo que estaba pasando, ya que en sus ojos se le veía una mirada perdida y vacía, pero eso no fue lo que perturbo a los policías, lo que los atemorizo y los hizo retroceder un poco fue ver que aquella joven maloliente y mugrosa en sus manos tenia una cabeza ensangrentada, con la cual jugaba con su dedo índice; pues le cerraba y le abría el parpado de uno de sus ojos.

Aquella escena para los hombres fue horrenda, pues no podían creer lo que veían, pero fue mas horrendo lo que vieron después, pues cuando le quitaron la vista de enzima a la joven desconocida, su supresa fue aun mayor al ver que a unos cuantos metros de ahí, había un cuerpo, descuartizado y abierto en canal el cual estaba lleno de sangre... claramente se podía ver lo que había pasado, pues la sangre hacía un caminito en el cual se podía ver como la victima se había arrastrado un buen tramo en el cual fue perdiendo varias partes de su cuerpo. Era asqueroso pues la mujer a lo último salvajemente fue abierta en canal pues el cuerpo paresia cortado a la mitad... era algo aterrador, pues los policías simplemente quedaron atónitos ante tal asesinato tan sangriento y violento. La mayoría de esos hombres en lo largo de sus carreras nunca habían visto algo tan horrible como lo que tenían presente... en años, nunca habían visto un cuerpo destrozado de esa manera, era algo que simplemente los dejo en shock.
Pero a pesar de la impresión debían de seguir adelante y hacer su trabajo así que reaccionaron, y prosiguieron a arrestar a amber.
Aquella noticia fue un escándalo cuando se supo, pues la prensa local, se encargo de difundir la noticia como pólvora, pues en pocos días todos los de esa ciudad ya estaban enterados de lo que aquella joven le había hecho a su propia madre >> chica ardida... descuartiza a su madre a sangre fría<< era la noticia que aparecía en el periódico local, y poco a poco fueron asiéndose los chismes... pues mientras unos decían que la había matado por que su madre le había quitado el amante otros decían que la había matado por que le robo dinero, pero lo mas absurdo fue cuando se corrió el rumor que la asesino solo para comérsela, era evidente que todas esas mentiras escandalizaron a los ciudadanos pues no podían creer que algo así hubiera pasado.
Chismes iban y venían, mentiras que se esparcían por todas partes... pero la única que sabia la verdad era la misma amber.
Pero los encargados del caso AMBER se encargaron de obtener la verdad... pues querían saber cuales habían sido esos motivos tan grandes, los cuales la llevaron a cometer tan salvaje crimen contra su propia sangre.
Sin duda alguna fueron varias horas de interrogatorio, pues la verdad debía de surgir fuera como fuera.
Amber no hablo ni dijo nada tan fácilmente, pues no quería dar explicaciones a nadie, solo quería que la condenaran y la dejaran en paz, pues ya no quería saber nada mas, pero después de tanto preguntar e insistir... amber termino contándoles como había sucedido las cosas y el por que de lo que había hecho... tubo que contarles la mala relación que tenia con su madre, y de todo el daño que le había causado.
Se supo gran parte de su vida, pero no todo. Y así fue como ella les contó a las personas lo que querían escuchar... los motivos que la llevaron a cometer tal crimen... pero mientras hablaba y les contaba todo al pie de la letra... amber al escucharse hablar no sintió ni pena ni remordimiento alguno de lo que había hecho, no tenia cargo de conciencia alguno pues simplemente no estaba arrepentida de lo que había echo, pues sabia muy bien que su madre se lo merecía, era el precio justo que debía de pagar, por haberle dado una vida tan miserable, y mezquina.
Morir así, fue la mejor condena para Silvia.
El interrogatorio termino y toda la verdad salio a la luz, dejando los chismes y mentiras atrás, pues la verdad en las noticias se difundió.
Pero antes de que terminara dicho interrogatorio, amber al concluir dijo muy claramente lo que sentía
-ella me quito la alegría... y yo le arrebate su vida.
Fue una fuerte declaración que a muchos impacto, pues su historia era conmovedora y triste, pero aun así debía de ser castigada por su crimen.
En conclusión el juez encargado del caso de amber, dio su veredicto dándole a la joven 25 años de prisión. Mucho querían que le dieran 60 años de prisión, pero debido a lo que había contado y de cómo sucedieron los hechos su condena no fue tan grande.

Mas in embargo la vida que ahora le venia a amber era la de pasar muchos años encerrada dentro de un agujero negro, muriendo lentamente por dentro...lo que le esperaba a amber, era sin duda una de las peores cosas por las que debía enfrentarse.
Y así fue desde el primer día, pues una vez declarada culpable fue llevada de inmediato a prisión, donde fue despojada de sus pertenecías, se le dio uniforme y se le enseño el lugar donde pasaría 25 largos años de su vida... aquel hueco era tan horrible que al momento amber sintió mucha angustia, en el pecho pues al ver como la carcelera abría la reja para que entrara en ella, fue simplemente algo perturbador.
Al entrar en dicho lugar se sintió como un animal encerrado, era tan pequeño y sin ventanas que sentía que fácilmente podría morirse asfixiaba, el lugar era simplemente horrible, pues era oscuro, vacío y húmedo, además solamente contaba con una litera y una taza de baño... la cual estaba muy mugrosa

al momento en que se adentro por completo, conoció a su nueva compañera de celda... era una mujer joven la cual estaba acostada en la cama de abajo. Aquella mujer era de tez morena, pero clara, y no se le veía mucho el rostro pues con lo oscuro que estaba el lugar, solo se podía ver el humo que salía de su cigarrillo el cual fumaba con mucha calma, la mujer se veía muy tranquila, pues no hablaba ni decía nada, solamente estaba acostada, fumando tranquilamente su cigarrillo. Amber... no dijo ni una sola palabra pues lo ultimo que quería era socializar con una presa, así que se acostó en su cama y se mantuvo en completo silencio... hubo un momento en el que no se escucho ruido alguno en aquella celda, tiempo el cual fue muy largo, pues el silencio inundo todo ese espacio.
No se escuchaba nada; solo se veía a la desconocida aspirar de su humo.
Tubo que haber pasado como una hora, para que la primera palabra saliera de la boca de la extraña.
- tu que hiciste- dijo la mujer con voz grave y con rudeza
Amber ya se estaba quedando dormida, pero al escuchar las palabras de la mujer, le respondió sinceramente
- mate a mi madre. -esperando que así la platica terminara ahí, pues simplemente deseaba dormir.
Pero la extraña de repente comenzó a reír de la nada, pues al parecer se le había hecho gracioso lo que la nueva le había confesado.
- eres la primera que acepta lo que hizo... pues todas las idiotas que ahí aquí dicen ser inocentes- dijo la mujer mientras se levantaba de la cama.
- Me llamo Yolanda pero me dicen la adelita... así que así llámame.
Amber estaba acostada dándole la espalda, así que cuando la escucho cerca se volteo y al verla se sorprendió, pues aquella mujer tenia una enorme quemadura en la cara... tal deformación era enorme y la tenia del lado derecho desde la frente asta la barbilla, era simplemente horrible, pero a pesar de estar desfigurada se podía ver que la mujer era muy bella, pues sus ojos grises y su cabello negro y largo le daban mucha vida.
-que te paso en la cara- pregunto amber muy indiscretamente, sin quitarle los ojos de encima
- la primera regla de este lugar es, >>no preguntes lo que no te importa<<.- gruño la adelita pues al parecer no le había gustado para nada la pregunta.
- me llamo amber- le respondió esperando calmar las cosas.- y tu por que estas aquí- continuo amber, pues ya se había resignado de que pasaría muchos años a lado de esa mujer, y era mejor hablarle a pasar esos años en completo silencio, pues eso solo la mataría mas rápido.
- yo también mate- fue todo lo que dijo la mujer, pues de inmediato se acostó y no volvió a decir palabra alguna, al menos por ese día.
La cárcel era sin duda un lugar horrible, pero para nada aburrido pues siempre pasaban cosas diferentes, cada día había que trabajar, pues cada rea tenia la labor que tenia que realizar, además los pleitos eran cosa de todos los días pues por cualquier tontería las prisioneras, terminaban agorándose a golpes, ya fuera por venganza, gusto o diversión, inclusive para humillación.
El dinero era importante, pero lo era aun más los cigarrillos pues cambiaban cosas por cigarros. Era definitivamente un lugar nuevo, con reglas nuevas y formas de vivir muy complejas. Pues de todo se podía encontrar en aquella prisión, menos paz y tranquilidad.
Una semana después amber tubo su primera visita...fue algo que la sorprendió mucho pues lo ultimo que se esperaba era que alguien la fuera a ver.
Su sorpresa fue aun mayor cuando vio de quien se trataba, pues quien iba a verla era Murahidz... la cual además de ir muy ilusionada iba repleta de cosas las cuales traía en la mano para dárselas a amber.
- ¿hola muchacha como estas? Pregunto la morena la cual se veía muy preocupada pero a la vez feliz de verla.
-ahí la llevo- le respondió muy secamente amber
- te traje unas cosas... Que se te van a servir de mucho.
En la bolsa Murahidz traía: una almohada, un cepillo de dientes, pasta dental, ropa interior, y un pequeño cuaderno, el cual provoco mucha curiosidad a amber.
- que es esto- le pregunto mientras lo sostenía en sus manos.
-es una libreta... pero vela como tu mejor amiga... Tu confidente... desahógate en ella...- dijo la morena viéndola a los ojos directamente- descarga todo lo que traes dentro... por que si no lo sacas todo eso te va a carcomer el alma... así que hazme caso muchacha.
Amber solo miro la libreta y no dijo nada, pues al parecer se le hacia una tontería lo que le pedía Murahidz
- además quería hablarte de lo otro- continuo hablando la morena, pues al parecer tenia muchas cosas que decirle.
Pero antes de que pudiera terminar de hablar, amber con un gesto la callo.
- no me interesa nada mas... mi vida ahora es esta cárcel, y nada mas-
Ante tal respuesta la mujer guardo silencio y no dijo nada. Cuando el tiempo de visita termino, Murahidz intento despedirse de amber con un beso en la mejilla, pero esta se aparto diciéndole >>Adiós<< la mujer solo suspiro, la bendición le dio y se preparo a marcharse, pero antes de que lo hiciera amber agrego.
-no quiero que regreses de nuevo... nunca.
Ante tal proposición, la mujer dio media vuelta y con lágrimas en los ojos se marcho del lugar.
Murahidz cumplió al pie de la letra las órdenes de amber pues jamás regreso a la prisión, nunca mas volvió a ver a amber.
Ese mismo día en la noche cuando amber se preparaba para dormir... iblis apareció de la nada, como siempre.
-bonito el lugar- le dijo sarcásticamente mientras comenzaba a reírse- tu madre se lo merecía... Tu solo le diste su merecido.
Amber no tenia ganas de escucharlo, ni de verlo, pero eso era algo que no podía evitar, por que hasta en la cárcel iblis nunca se separo de ella, al contrario, siempre estaba presente, recordándole lo horrible del lugar y miserable que era vivir dentro de una jaula.
Eran palabras hirientes las cuales siempre debía escuchar amber, pero era algo inevitable que tenia que pasar.
Un día tras haber escuchado una de las horribles palabras de iblis... amber quedo echa un mar de lagrimas... la adelita no se sorprendió de verla llorar pues era lo que muchas asían al principio... Solo llorar, pero con los años ese dolor lo transformaban en odio.
- con chillar no saldrás libre- le dijo muy tajantemente su compañera de celda
- eso ya lo se... no soy tan estupida, no lloro por eso- contesto con rabia amber
Ha pesar del carácter de amber la mujer, con el pasar de los días le fue agradando, pues no era como las demás reas, era callada y desconfiada, cosa que a ella le gustaba pues las personas confianzudas y habladoras no más no las tragaba, por eso le simpatizaba amber, y como le caía bien trato de calmarla, además claro por que intentaba dormir, y sus chillidos nomás no la dejaban dormir.
- sabes... yo mate a mi hijo- dijo la mujer esperando que amber así se callara.
-¿por que los mataste?- pregunto muy sorprendida, tanto que tal cual lo había predicho la adelita dejo de llorar de inmediato.
-tu jamás entenderías, pues no eres madre- le respondió la mujer
- yo tuve un hijo- le respondió de inmediato, amber.
Ante tal respuesta la mujer se sorprendió pues no se lo esperaba.
- así que dime por que lo mataste- insistió amber.
- mi hijo iba a morir...tenia una enfermedad que lo estaba matando lentamente... era un infierno ver a mi pequeño sufrir, no soportaba verlo llorar, pidiendo que ya lo curaran... era algo muy doloroso- dijo la mujer con una enorme tristeza en los ojos- los doctores me dijeron que no iba a vivir... y por eso lo mate... no iba a ver a mi hijo sufrir los últimos días de su vida... por eso lo asfixie.
Amber se quedo algo anonadada ante tal confesión de la mujer.
- mi marido cuando lo supo, y por eso quiso matarme... pues no entendió que yo lo hice por ayudar a mi hijo... ambos discutíamos cerca de la escalera...el intento apretarme el cuello, pero yo lo empuje y sin darme cuenta cayo por las escaleras y se rompió el cuello.
Al parecer el solo recordarlo la ponía muy mal.
- yo no quería vivir... pues en un instante acabe con mi familia... así que le prendí fuego a la casa... para así morir con mi hijo y mi marido... pero solo me queme la cara, pues los bomberos llegaron y me salvaron... y a pesar de todo eso no lloro, pues se que con eso no arreglare nada.
Amber solo se quedo callada, pues no había nada que decir... Solo le salieron lágrimas de los ojos, las cuales limpio bruscamente de su rostro pues su compañera tenia razón, era una estupidez llorar, pues con eso no lograba nada.
- y a tu hijo que le paso... ¿donde esta?- pregunto la adelita mientras la observaba fijamente.
- Mi hijo...- solo pudo decir eso amber, pues el llanto la traiciono de nuevo y comenzó a llorar, sin decir ni una palabra.
- mataste a tu hijo- le respondió Yolanda pues su reacción indicaba que había hecho algo malo con su hijo.
- No... no lo mate... pero estuve a punto de hacerlo- continuo amber quitándose nuevamente con furia las lagrimas del rostro- cuando iba a matarlo, alguien llego a impedírmelo... no fue fácil, hacerlo pues yo quería matarlo... pero entendí que yo no iba a hacer lo mismo que mi abuela hizo con mi madre... y lo que mi madre hizo con migo, por eso lo regale... y ya nunca mas lo volveré a ver.
Ese día ambas se estuvieron contando algunas de sus penas por las cuales pasaron, amber por primera vez, encontró a alguien que también había sufrido tanto como ella, pues la adelita tenia una larga historia de dolor que contar, pues su vida, estaba llena de traición, amargura, asesinado y rencor... tal cual estaba la vida de amber. Desde ese día... Ambas se hicieron muy buenas amigas pues se dieron cuenta que eran muy parecidas en muchas cosas, y eso formo un lazo muy fuerte entre las dos.
Pero a pesar de eso, amber no le contaba todo a Yolanda, pues había cosas que debía de guardarse para ella, ya que era de la idea de que no le puedes contar todo a una persona, así que siguió el consejo de Murahidz pues tomo el diario que le trajo y comenzó a escribir, todo acerca de ella, se convirtió en su confidente, pues escribió toda su vida, todos sus sentimientos los cuales no se los contaba a nadie, y le pareció perfecto, pues aquel cuaderno, no tenia boca para criticarla ni mente para torturarla, tal cual lo había echo iblis toda su vida.
Algunos meses pasaron y todo seguía igual, presas salían, presas entraban, golpizas todos los días, mucho trabajo, y permanecer con la idea de que eran como ratas encerradas, sin escapatoria. Pero un día paso algo que amber no se imaginaba, algo nuevo y diferente.
Una mañana llego una rea, la cual había sido condenada a 150 años de prisión por asesinato, con saña y alevosía, amber cuando vio la mujer que era, no lo podía creer, pues se trataba de nada mas ni nada menos que la señora Ahnel, aquella mujer altanera y prepotente con aires de grandeza, acostumbrada a la buena vida, a lujos a joyas y a tener siempre un servicio de primera, ahora estaba en la cárcel, un lugar donde tendría que luchar por sobrevivir, pues su elegancia y abolengo no le servían de nada.
Era la hora del descanso cuando amber se acerco a ella, cuando ahnel la vio se sorprendió de verla pues al parecer no sabia lo que había pasado con su sirvienta.
- y tú que haces aquí- le pregunto ahnel sorprendida.
- Lo mismo digo- dijo amber con un tono burlón
- Yo me entere, que el desgraciado de Rogelio me estaba engañando y con la ayuda de la maldita de Graciela- respondió ahnel a su pregunta mientras su rostro comenzaba a llenarse de lagrimas- en mi cajón encontré un anónimo que decía lo que mi esposo hacía cuando yo salía, y sobre todo como Graciela lo ayudaba en todo- continuo contándole todo, pues al parecer necesitaba desahogarse con alguien... aun que ese alguien hubiera sido su sirvienta no le importo pues simplemente necesitaba hablar con alguien. Pero mientras le contaba lo que había hecho a amber le salía una enorme sonrisa en el rostro, pues recordó muy bien el día que guardo ese anónimo en su cajón... solo que se había tardado demasiado en encontrarlo.
- Así que un día me decidí a averiguar si era todo verdad, así que fingí que iba a salir de compras, pero regrese 10 minutos después, pues quería comprobarlo con mis propios ojos, cuando abrí la puerta pude ver el rostro de horror que puso Graciela al verme, eso la delato de inmediato, pues me vio con tal terror que era evidente que me escondía algo, así que corrí a mi habitación y cuando llegue ahí estaba el... revolcándose con otra mujer, simplemente no lo pude creer, era algo que no debía de haberme pasado, pues yo no me merecía una traición de tal magnitud... no lo merecía y mucho menos merecía que me engañara con alguien que o quería pues esa mujer era una de mis mejores amigas- prosiguió contándole todo a amber mientras caía al suelo despedazada por lo que le habían hecho.
Amber solo la miro, pues no sentía pena por ella, tenia lo que se merecía, pues buena no era, y era poco lo que estaba pasando pues según amber debía de sufrir mas de la cuenta.
- pero no me quede con los brazos cruzados- continuo ahnel mientras se levantaba del suelo rápidamente- no... me las pagaron... todo lo planee a la perfección, pues no iba a quedarme con los brazos cruzados, simplemente no iba a hacerlo, así que solo espere a que se dieran las cosas, y así fue pues el me pidió perdón al otro día y yo se lo concedí, pero el muy estupido nunca supo que mi idea era hacerlo pagar.... Solo tuve que esperar, pues cuando los tres se sintieron tranquilos y fuera de peligro fue ahí donde los sorprendí, donde les caí de imprevisto, así que a los pocos días, comencé con Graciela, pues mientras la muy ingenua contaba dinero que nos robaba, tome una soga que yo misma compre y la estrangule... le apreté el cuello tan bruscamente que la asfixie

- decía ahnel con tanta furia que con sus manos mostraba a amber como lo había echo- luego a la zorra de mi amiga, en su casa me escondí asta que llego, estuve un buen rato asechándola, esperando el momento oportuno.... El cual fue cuando comenzó a cambiarse y ahí fue donde aproveche con un puñal a darle de puñaladas, mientras la muy perra se retorcía y sangraba por todas partes

- continuo con su anécdota la cual le daba mucha gracia, pues comenzó a reírse de lo que contaba- luego ami maridito ajajá mi maridito... pobre entupido... le hice creer que íbamos a tener una noche de pasión al muy idiota, sin saber lo que le esperaba, pues cuando se estaba desvistiendo, le dispare en la entrepierna con un revolver al muy miserable.... ajajá lo hubieras visto como se retorcía y gritaba como nena ajajá- amber solo pudo reírse también con ella pues era poco lo que se merecía ese tipo- y luego comenzó a pedirme piedad... pues comenzó a suplicar como una niña... pero era tarde pues yo solo quería verlo muerto, y le di el tiro de gracia... y le bolee su cabeza al muy desgraciado... ajajá... le bolee su cabeza.... jajá su cabeza

- continuo a las carcajadas ahnel, al parecer estaba desquiciada, ya no era la misma de antes, pues se le veía muy extraña y no paraba de reírse, de lo que había echo, pues a pesar de que le dolía en el alma lo que le habían echo, disfrutaba de su venganza.
Era increíble ver lo que podía hacer una persona por venganza, la misma amber lo sabia pues por su sed de justicia, había matado a Natalia, su padre y a su madre, pero historias como la de ahnel y ella había por todas partes, cientos de mujeres que mataban por justicia, otras por odio, por diversión e inclusive por amor... era algo con lo cual se podía aprender algo pues la vida de aquellas mujeres era muy parecida a la de amber... todas tenían un pasado doloroso lleno de mucho dolor y sufrimiento.
Y así pasaron los años... tiempo en el cual pasaron muchas cosas entre ellas: ahnel, la cual tuvo problemas con algunas presas pues como era tan arrogante no supo ser humilde y solo busco que una noche un grupito la matara sin que nadie se diera cuenta de eso. A amber no le sorprendió pues era evidente de que algo malo le pasaría pues la mujer nunca intento cambiar ni quitarse de enzima esa arrogancia la cual le manchaba el alma.
Pero no solo ahnel sufrió a la hora de morir, amber estaba sufriendo día a día, y estando viva, pues aquel lugar era asfixiante para cualquiera, era algo agotador y doloroso. Y a pesar de que contaba con la amistad de la adelita, amber no se sentía feliz pues era imposible estarlo en un lugar así.
Y lo peor era que iblis siempre estaba cerca de ella, ahora más que nunca, siempre estaba presente para recordarle su mala fortuna y la desdicha que tenía. Tanta palabrería enloquecía amber, y esto la volvió muy agresiva, tanto que termino dando golpizas a reas y poniendo en su lugar a muchas... iblis solo disfrutaba con una sonrisa lo que veía pues asta ese día todo salía como el quería.
Con tanta violencia que amber mostraba término por convertirse en la líder de muchas pues dominaba fácilmente a muchas presas, junto con Yolanda la cual no se quedaba atrás pues al igual que ella el encierro solo la estaba volviendo mas agresiva y junto a otras 5 mujeres mas, crearon un grupito de terror, eran tan duras y malas que solo de dedicaban a serle la vida miserable a muchas reas... Pues al parecer era la única manera de sobrevivir en la cárcel.
Su lema era... pisoteas o te pisotean... y amber había decidido pisotear a las demás, pues no quería que nadie más la volviera a pisotear.
Fue así como los 25 años se pasaron... pero no volando, pues cada minuto tras la reja representaba años de dolor y sufrimiento para amber, pues mas que 25 años parecía que hubieran pasado mil años, el tiempo se pasaba tan lento y largo que la cárcel termino siendo una maldición, pues no le ayudo a reformarse si no todo lo contario, solo la volvió mas agresiva y ruda, pues la amber que era ahora, no era ni la sombra de lo que había sido antes, ahora era una mujer madura, seca y sin una gota de sentimientos, ahora era una mujer con sangre fría, fuerte y salvaje como un animal rastrero y ponzoñoso, tanto que a pulso se gano su apodo, pues durante los años que estuvo tras las rejas fue bautizada con el sobrenombre de la... La Reptilia, nombre que ninguna rea olvidaría jamás, pues amber había llegado a prisión por asesinato y término siendo la líder de muchas de ellas, llego a imponerse y lo logro.
Pero ahora ese animal saldría pronto de la cárcel a enfrentarse de nuevo al mundo que tanto daño le causo... ese mundo que solo le había dado una vida de dolor y mucho sufrimiento... solo que esta vez, no estaba dispuesta a soportar y vivir igual, esta vez, su vida daría otro giro inesperado, pues la que salía de la cárcel ya no era una muchachita, rebelde... si no una bestia decidida a todo.