Mia tu eres solo mía - Capitulo 6 (Parte 2)
Capitulo 6 EL Misterio de los Demuner (PARTE 2)

A la mañana siguiente, muy temprano Danielle se apresuro en arreglarse para ir a visitar a Mia: peinándose su dorada y corta cabellera que muy rápidamente cepillaba siguiendo con sus vaqueros ajustados que se coloco delicadamente terminando por ultimo con su blusa de color negro que llevaba al centro un estampado roquero. Finalmente alistada tomo su bicicleta que tenia arrumbada en su patio despidiéndose enseguida únicamente de su padre. Tomando así rumbo hacia la casa de su amiga.
En el trayecto un breve recuerdo paso a su mente, pero lo descarto de inmediato, pues lo menos que quería en ese momento era recordar lo sucedido con Giselle, por lo que respiro profundo y continuo con su camino.
Al llegar a su destino fue bien recibida: Mia al verla la saludo dándole un beso en la mejilla.
-que sorpresa verte tan temprano...anda pasa
-gracias- sonrojada entro Danielle a la humilde casa de su amiga, la cual era demasiado chica en comparación a la suya: en la entrada estaba la sala que constaba de tres sillones: el grande, mediano y chico que eran de un tono color vino los cuales se contrastaban perfectamente con el blanco de las paredes. Aun costado dando unos cuantos pasos adelante se podían ver 3 puertas que eran las habitaciones que estaban a mano izquierda; a la derecha estaba la cocina y más adelante otra puerta en la que probablemente estaba el baño o eso pensó Danielle al ver admirada la casa de Mia, pues a pesar de ser tan chica era cómoda y acogedora con un aire familiar que fisilmente podía palparse.
-me agrada tu casa- dijo Danielle a su amiga admirando su hogar mientras era invitada a sentarse en el sofá mediano, donde Mia se sentó a su lado.
-es bonita verdad? mi papa la construyo cuando se caso con mi mama, creo que por eso es muy especial.
De repente entre la conversación una persona entro a la sala.
-buenos días dijo el señor- respondiendo a su saludo ambas chicas
-Danielle… el es mi tío Simeón, hermano de mi papa. Tío ella es Danielle mi nueva amiga.
-Simeón lira para servirle- la saludo el hombre sonriente extendiéndole la mano
-Danielle Demuner mucho gusto-
-Demuner eh?- anonadado pregunto el tío trasformando su sonrisa en curiosidad- apoco usted es familiar de los de la casa vieja?
-si así es, por qué?
-no por nada en especial, es solo que al escuchar su apellido me acorde de lo que nos contaba mi apa, sobre la familia Demuner
-espero hayan sido cosas buenas-sonrió Danielle. Sin embargo Simeón guardo silencio.
-qué raro…usted ni mi papa nunca han dicho nada sobre esa casa y menos sobre la familia de Danielle-tercio Mia viendo a su tío
-bueno es que en si no hay nada que contar Mia, solo lo que todo mundo sabe, que un día la familia Demuner se marcho sin decir nada.
Sin embargo eso no era lo único que se comentaba sobre el pasado de aquella dinastía.
-¿y mi abuelo de que los conocía?- curiosa insistió la sobrina.
Soltando un suspiro y tras torcer la cara simón respondió no muy convencido.
- mi papa trabajo de jardinero en aquella casa y eso es todo lo que se Mia- serio finalizo Simeón despidiéndose de ambas pues estaba cansado de su trabajo y quería dormir.
-hasta luego y mucho gusto- dijo Danielle viéndolo inquieta pues sentía que algo escondía.
-ahora te voy a presentar a mis primos- la interrumpió Mia levantándose del sillón pasando a la cocina donde estaba el pequeño comedor de 4 sillas, e inmediatamente coloco 3 puestos invitando a su amiga a desayunar quien acepto enseguida, agregando Mia uno más a la mesa.
Acto seguido tres niños pequeños salieron del cuarto donde Simeón había entrado, siendo las 9 de la mañana hora en la que se levantaban a ver la tele no sin antes desayunar lo que su prima siempre les preparaba.
-buenos días gritaron balanceándose sobre la chica soltándole un sinfín de muestras de cariño que iban desde los abrazos hasta los ensalivados besos que con tanto amor suelen dar los niños a sus seres queridos- tras ser correspondidos por su prima esta paso a hacerles con el dedo índice la señal del silencio.
- su papa acaba de llegar y debe de descansar así que calladitos siéntense para que les sirva. Acto seguido los tres pequeños pasaron a sus lugares viendo curiosos a la invitada misteriosa.
-ella es Danielle mi amiga- dijo Mia mientras les ponía su plato a cada uno- ellos son: Félix, Martina y Julián mis primos que tanto quiero- los presento sirviéndole también a su invitada.
-hola, -los saludo Danielle viendo como el más chico le susurraba algo en el oído a Mia.
-Julián dice que eres muy bonita.
-ohh muchas gracias - sonrió Danielle ante el alago.
He inmediatamente comenzaron a comer los tepe jilotes capeados que la chica les había preparado. Era la primera vez que Danielle probaba algo así, sin embargo como no era melindrosa con la comida se los devoro en un santiamén deleitándose y felicitando a la cocinera por lo bien que cocinada- gracias- respondió Mia mientras les calentaba tortillas en el comal.
- Mi prima cocina delicioso le comento Martina a la invitada compartiendo así la misma opinión. Mia tras acuchar tanto alago no pudo evitar soltar una sonrisa de agradecimiento.
-son solo tepe jilotes capeados con huevo no son la gran cosa, pero qué bueno que les gustaron
-oye y tú que no vas a comer,- le pregunto Danielle al verla ocuparse solo de ellos.
-yo ya desayune desde muy temprano.
-enserio?
-si, como tengo muchos deberes debo de organizarme, por lo que al levantarme preparo algo para mí y mi papa ya que el sale muy temprano a trabajar, continuo después con el desayuno de mis primos luego le llevo algo a mi mama y dejo algo hecho a mis tíos, de ahí me sigo de largo con las tareas del hogar.
- mmm eso suena agotador- sorprendida alego Danielle
-atado se acostumbra uno, además yo lo hago con mucho cariño, por lo que disfruto de llevar mi hogar, sonrió Mia sirviéndole más agua de Jamaica a la invitada.
Al terminar de comer los tres niños pasaron a la sala para ponerse a ver la televisión, mientras Mia en una charola serbia lo que le llevaría a su madre.
-me acompañas?- pregunto esta con la charola en las manos, y así te presento a de una vez mi mama.
eh inmediatamente pasaron al cuarto de Antonia que era la tercera puerta de la izquierda.
Mia le dio la charola a Danielle por un instante para abrir la puerta invitándola así a pasar.
-bueno días mama,- le susurro la hija a su madre quien dormía tranquilamente, mientras Danielle observaba desde la entrada dejando la comida sobre un buro que estaba cerca.
-hola como esta mi princesa?
-muy bien- sonrió Mia inclinándose para darle un beso a su madre.
-mama quiero presentarte a alguien. Al escuchar eso Antonia lentamente alzo el torso para ver de quien se trataba
-Danielle no es así? - dijo esta lanzándole una sonrisa a la chica.
-ah mucho gusto señora- con sorpresa se acerco a la mujer
-no, el gusto es mío- respondió Antonia pidiéndole que se acercara mas.
-sabes Mia me ha hablado mucho de ti por lo que tenía mucha curiosidad en conocerte.
Danielle al saber que Mia hablaba de ella no pudo evitar el sentirse feliz soltando una sonrisa de alegría.
-te agradezco que seas tan buena con mi hija, pues aun que Mia es un Ángel no tiene muchos amigos por pasar todo su tiempo cuidando de nosotros así que me da gusto que tenga una amiga como tú, pues se nota que eres una buena chica.- dijo Antonia sonrojando a la invitada.
Y tras la presentación hubo una leve platica que disfrutaron las 3 Mia al notar que aun no comía nada su mama por estar platicando opto por dejarla merendar.
-bueno mama te dejamos para que comas tranquila-
-si tienes razón a un no pruebo nada y luego me regañan-bromeo la mujer mirando a su hija como señalándola
-Danielle me dio gusto conocerte- le extendió débilmente la mano Antonia
-igual señora - correspondió el saludo Danielle agregándole un beso en la mejilla lo que provoco una sonrisa tanto en Mia como en Antonia.
-espero y regreses eh que siempre serás bienvenida en esta casa
-por supuesto,- se despidió Danielle saliendo así con Mia de la habitación.
-tu mama es muy linda.
-gracias, yo la quiero mucho
-y se ve que ella a ti.- a lo que Mia acento con la cabeza feliz.
De repente sin darse cuenta 2 mujeres entraron a la casa deteniéndose al instante pues casi chocaron con las 2 chicas que iban de salida.















































































Cuando las pequeñas habían llegado aun era muy temprano, así que tuvieron que esperar un buen rato, asta que el momento llego ya era casi la hora del atardecer, fue entonces cuando amairani corto el girasol mas grande y hermoso que encontró, lo acerco hacia ella y serrando los ojos pidió en voz alta su tan anhelado deseo.











